
El agua reciclada puede ser aprovechada para regar el jardín, con lo que ahorraremos miles de litros de agua al año.
El agua es un recurso natural al que no le prestamos toda la atención que merece.
La inmensa mayoría de la población de la Tierra no dispone de agua corriente, ni siquiera de agua potable, y necesita recorrer hasta decenas de kilómetros diariamente para poder conseguirla. Normalmente se encargan de esta tarea los niños, por lo que no pueden acudir a la escuela a formarse.
En Occidente, tenemos la suerte de disfrutar del agua potable, limplia, clara, cristalina y fresca con sólo abrir el grifo. Lo hemos visto desde que somos pequeños y lo damos por hecho, pero la actual gestión de los recursos hídricos y el avance de la desertificación, que ya está haciendo mella en España, pueden conducir a cortes intermitentes en el suministro durante años próximos.
Por este motivo, en Soliclima nos hemos interesado desde el principio por el reciclaje del agua, y hemos estado investigando los productos existentes en el mercado, llegando incluso a desarrollar una patente propia para el reciclaje de las aguas grises.
Ventajas del reciclaje del agua
Conviene recordar que para poder reciclar el agua, es necesario disponer de sistemas hidráulicos diferentes. Es decir, si queremos aprovechar las aguas grises de nuestra casa, deberemos conectar las tuberías pertinentes con nuestro sistema de reciclaje, de forma que sea sólo ese agua el que llega al sistema. Lo mismo ocurre con las aguas residuales; para tratarlas, debemos conectar sus desagües con nuestro sistema de reciclaje de aguas negras. Además, el agua reciclada tiene una salida, y debemos considerar dónde queremos instalar su grifo, en función del uso que queramos darle.
Por este motivo, es conveniente planificar nuestro sistema de reciclaje de aguas antes de comenzar a construir nuestra casa, o sólo en caso de que realicemos una reforma integral de la casa en la que sea necesaria abrir paredes.
Por último, debemos recordar que el agua que procede de estos sistemas de reciclaje no es potable. Es decir, es un agua que está limpia, pero que no cumple con certificaciones de potabilidad.